Existe una enfermedad poco común
que afecta tanto a hombres como a mujeres y consiste en sudar de manera excesiva,
incontrolable e impredecible, prácticamente 10 veces más de lo normal. A nivel
mundial 170 millones de personas la padecen, mientras que en México el dato se
ubica entre 3 y 6 millones. Se trata de la hiperhidrosis.
Esta sudoración exagerada no está
necesariamente ligada con el calor o actividades físicas como el ejercicio o
trabajos pesados, y no existen causas médicas comprobadas; sin embargo, es
probable que exista un factor hereditario pues se han dado casos de
hiperhidrosis en los que varios elementos de una familia la padecen, mientras
que la denominada hiperhidrosis secundaria se sabe que tiene relación con afecciones
como cardiopatías, Parkinson e hipertiroidismo.
Sus principales inconvenientes son la
apariencia y el olor provocado, sobre todo en las axilas. Quienes padecen hiperhidrosis
sufren la vergüenza de mostrarse con las ropas mojadas debajo de la unión entre
el hombro y el brazo; constantemente se ven obligados a usar hasta dos prendas
extra encima para disimular a pesar de que haga calor, lo que agrava la
sudoración, o a vestirse sólo con blusas y camisetas sin mangas, inapropiadas
para ciertos casos como una entrevista de trabajo o cita formal.
Esta situación llega a derivar en ansiedad al entrar en contacto con otras personas; si bien afecta mayoritariamente al sexo masculino, las mujeres son quienes suelen sentirse más presionadas socialmente por el sudor excesivo en la región axilar.
Para quienes tienen hiperhidrosis, acciones tan simples de la vida diaria como abrazar a alguien o quitarse el suéter en público pueden convertirse en penosas experiencias que afectan al ánimo y autoestima, lo que acarrea problemas también en otros aspectos como la relación de pareja, concentración, productividad laboral, familia, etcétera.
La hiperhidrosis es una enfermedad
aparentemente inofensiva, pero con consecuencias personales profundas y difíciles
de afrontar en el día a día debido a sus incomodidades.
Afortunadamente, está por llegar a México la solución tecnológica más avanzada para reducir drásticamente el sudor de las axilas ocasionado por hiperhidrosis, en tan sólo una o dos sesiones que duran menos de una hora, y de paso combatir el mal olor y contribuir a una mejor apariencia reduciendo los vellos de las axilas, una ventaja principalmente para las mujeres.
Ha sido empleada con éxito en Estados Unidos y Europa durante los últimos años, y consiste en eliminar de manera segura las molestas glándulas sudoríparas mediante energía térmica vía microondas controladas aplicadas en el área donde se encuentran.
Quienes han dejado atrás la
hiperhidrosis axilar mediante esta innovación llamada miraDry, afirman que es
un procedimiento indoloro y con poco o ningún tiempo de inactividad, por lo que
no suele afectar las rutinas diarias de trabajo o estudio. En el caso del
ejercicio, es necesario dejar pasar pocos días para regresar a la actividad
física.
Dicha tecnología está
específicamente desarrollada para eliminar las glándulas sudoríparas de las
axilas, que representan apenas el 2% de todas las que requiere el cuerpo para refrescarse
y mantener su temperatura. Por lo tanto, quienes se someten a este tratamiento continúan
sudando de forma normal en otras áreas del cuerpo.